Los Íberos poblaron la península desde el siglo VI antes
de Cristo hasta el año 44 a.C. cuando fueron invadidos
por las tropas romanas. Ocuparon la zona mediterránea de
la península ibérica y mantuvieron el contacto con otras
civilizaciones mediterráneas como la griega o la fenicia
lo que influyo en su cultura y su forma de vida.
Tenían un complejo lenguaje y sistema de escritura que
todavía no ha podido ser descifrado aunque si hemos
conseguido saber el significado de algunos de sus
símbolos.

Cuando el ejército romano invadió la península ibérica
se encontró con dos grupos étnicos diferenciados, los
Íberos y los Celtíberos. Los Íberos, como hemos
comentado habitaban la zona mediterránea de la
península, desde Andalucía hasta los Pirineos mientras
que los celtíberos Vivian en la zona central de la
península.
Tanto Íberos como celtíberos compartían algunos rasgos
culturales comunes aunque nunca llegaron a formar una
unidad política ni a relacionarse completamente entre
ellos.

Mapa de los poblados Íberos de Teruel
Los poblados Íberos de la provincia de Teruel eran
comunidades de campesinos que se autoabastecían con los
alimentos que cultivaban y los animales que pastoreaban.
Tenían ganado ovino, vacuno, porcino y caprino ya que se
han encontrado restos de huesos de estos animales en los
poblados íberos. Estos poblados practicaban la llamada
“Cultura de los Campos de Urnas” que recibe su nombre de
las ceremonias de enterramiento que realizaban.
Incineraban los cadáveres y colocaban las cenizas en una
urna que enterraban junto a otras formando un
cementerio.
Se han encontrado restos de herramientas de bronce en
los poblados íberos del Matarraña lo que indica que
estos habitantes prehistóricos dominaban la manipulación
del bronce.
Durante este periodo, alrededor del siglo III a.C. se
detalla un importante hecho histórico en la zona. Se han
encontrado restos de vasijas fenicias que indican la
presencia de estos pobladores en la zona. Se ha
demostrado que las relaciones
con
los fenicios influyeron enormemente en los Íberos. Los
Fenicios no se asentaron en la zona del mediterráneo ya
que su interés principal era comerciar con productos
agrícolas y metales a cambio de objetos fabricados con
técnicas desconocidas hasta entonces por los Íberos.
La relación comercial de los Íberos con los Fenicios
significo un cambio en la forma de vida de los
pobladores de la península. La cultura, la moda y los
gustos de estos habitantes se vieron influenciados por
esta relación. La mayoría de los productos que
comerciaban con los Fenicios eran productos perecederos
como el aceite o el vino por lo que los Íberos se veían
obligados a aumentar las relaciones comerciales con los
Fenicios constantemente. A partir del año 500 a. C. se
comenzaría a comerciar con los griegos dejando a un lado
a los Fenicios.
Entre los años 500 y 250 a. C. se comenzó a desarrollar
la escritura y aparecieron las primeras monedas.
La llegada del imperio romano en el Siglo III supuso un
punto de inflexión para el pueblo Ibero que alcanzaría un
nuevo nivel de desarrollo. La fabricación de cerámica
estaba en su momento álgido, se emitían documentos
públicos, moneda, se realizaban excavaciones mineras, se
construyeron acequias y canalizaciones para el agua….
Las
tribus se comienzan a organizar en pueblos y estos en
ciudades y hace su aparición el estado.
Sin
embargo no toda la influencia romana era buena ya que
Roma controlaba la política y la economía y en el año 44
a.C se fundó la primera colonia romana en la península.
Se llamaba Julia Vitrix Lepida y se encontraba en la
localidad actual de Velilla de Ebro.
Poblados Íberos del Matarraña:
-
Mazaleón: En la localidad de Mazaleón se encuentran un
gran número de yacimientos arqueológicos Íberos. Entre
estos yacimientos podemos encontrar el de San Cristóbal,
el de Piuró del Barrac Fondo, Escodines Baixes,
Escodines Altes y El Salbimec. El poblado de Mazalón se
asienta sobre una cumbre amesetada. Las casas tienen la
planta rectangular y están fabricadas de piedra y adobe.
En este poblado ibérico se han encontrado numerosos
restos de vasijas de cerámica.
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En Valdeltormo
tenemos el poblado Ibero de Torre Cremada y el de Tossal
Montañes.
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En
Cretas se puede
visitar el poblado Ibero de “Els Castellans”, se trata
de un poblado que se encuentra en una elevación. El
poblado forma una calle con las casas en los laterales.
Conserva también los restos de una escalera excavada en
la roca y una muralla. En Cretas podremos ver también
muchos poblados sin excavar.
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En Calaceite se
hallan los yacimientos arqueológicos Íberos de San
Antonio, Tossal Redó, Les Umbries, Les Ferreres, Camino
de Santa Ana y El Vilallong. Otra de las visitas
obligadas relacionadas con el mundo Ibérico es el museo
de arqueología Juan Cabre. El poblado de San Antonio
tiene dos núcleos de población principales. El poblado
esta bordeado por una muralla y un foso y tiene también
un torreón. Presenta además una calle central con
casas de base rectangular a los lados.
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En Valderrobres
encontramos el poblado ibérico de Torre Gachero, situado
encima del barranco del mismo nombre. Allí se pueden ver
cerámicas realizadas a mano o con el torno. Podremos ver
también varias estelas en piedra arenisca.
Poblados Íberos del Bajo Aragón:
-
En la localidad de Alcañiz
podremos visitar los yacimientos arqueológicos de El
Palao, El Taratrato, El Cascarujo, Cabezo del Moro, Tiro
de Cañón, Alcañiz el Viejo, Masada de Ponz, Ermita de
San Miguel, Val de las Fuesas…