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Población
turolense situada al pie de la sierra de Encanadé,
cerca del nacimiento del río Tastavíns, lindando con
la provincia de Castellón.
Su nombre proviene de la magnífica panorámica de tonos
rojizos que se puede contemplar a unos 5 km. del
pueblo, en las peñas del Masmut.
 Casco
urbano de Peñarroya de Tastavins.
Su casco
urbano se halla esparcido sobre la ladera del monte La
Moleta.
Poco antes de llegar al núcleo de población, dentro de
su límite territorial, se encuentra un magnífico
conjunto arquitectónico, la ermita de la Virgen de la
Fuente: la edificación consta de dos iglesias, una de
estilo gótico mudéjar, con algún retazo románico; y
otra renacentista. La formidable construcción fue
declarada monumento nacional en 1931.
Dentro
del pueblo destacamos su iglesia parroquial, barroco del
siglo XVII, con algún detalle del gótico tardío.
Su entorno urbanístico es típico de estos pueblos de
la sierra, con calles empinadas y escalinatas. Sus
primeras casas se erigieron al amparo del antiguo
castillo árabe, en la cota más alta del pueblo.
 Vista
de Peñarroya de Tastavins. Pueblo turolense de la comarca
del Matarraña.
Repasando
la historia de Peñarroya de Tastavins, cabe indicar que Alfonso II reconquistó la
población para donarla a la Orden de Calatrava, en
1170. Años más tarde pasó a manos del obispado de
Tortosa, junto con Monroyo y Torre de Arcas.
La carta de población le fue concedida por don Álvaro
Fernández, comendador de Alcañiz y Monroyo, en 1352.
Poco más tarde, Peñarroya fue declarada villa por el
maestre Álvaro Pérez.
Además
del citado paraje destacan los barrancos de Ebferri y de
la canal y las Coves Roiges.
También
en su término se encuentran yacimientos pertenencientes
a las épocas Eneolítica y posteriores.
Las
fiestas patronales de Peñarroya se celebran del día 8 al 10 de septiembre. También
la fiesta de los patronos se celebra el día 19 de enero.
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